Perfil político
Diosdado Cabello
1963 - presente · Militar retirado y político, ministro del Interior de Venezuela · Venezuela · Certeza alta
Diosdado Cabello Rondón (1963) es un militar retirado y político venezolano, ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz desde agosto de 2024 y secretario general del PSUV desde 2011. Teniente en el golpe de 1992 junto a Hugo Chávez, fue vicepresidente de la República en 2002, gobernador de Miranda y presidente de la Asamblea Nacional entre 2012 y 2016, combinando durante dos décadas el aparato partidista con el control de las policías y los servicios de inteligencia. Estados Unidos lo acusó en marzo de 2020 de dirigir el llamado Cartel de los Soles y elevó en 2025 a veinticinco millones de dólares la recompensa por su captura, señalamientos que él atribuye a una campaña imperialista. Conservó el ministerio tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026, aunque bajo la presidencia encargada de Delcy Rodríguez su entorno perdió posiciones clave: Vladimir Padrino López salió de Defensa en marzo y su hermano José David Cabello dejó el Seniat en julio de 2026.
¿Diosdado Cabello es de izquierda o derecha?
La clave para entenderlo está en que su perfil no es socialmente progresista ni institucionalmente democrático. En temas sociales aparece más bien como un cuadro tradicionalista, marcado por la cultura militar y por un estilo hostil hacia agendas liberales de derechos civiles. Y en el eje del poder su ubicación es claramente autoritaria: ha respaldado leyes y operativos usados para perseguir opositores, restringir a organizaciones civiles y concentrar control sobre la disidencia. Por eso, la definición más precisa es esta: Cabello pertenece a la izquierda chavista, pero a su ala más dura, represiva y verticalista.
Posición por eje político
-100 / +100Cabello ha defendido durante dos décadas el control estatal de la economía: respaldó las expropiaciones y nacionalizaciones de Hugo Chávez, impulsó desde la Asamblea Nacional la Ley de Precios Justos de 2014 y convirtió la tesis de la guerra económica en la explicación oficial de la escasez, con multas y detenciones de comerciantes a cargo de la Sundde. Su programa Con el Mazo Dando sirvió más de una vez para señalar a empresarios como saboteadores antes de que sus negocios fueran intervenidos. La contradicción es difícil de esquivar: mientras predicaba austeridad revolucionaria, el Tesoro estadounidense lo sancionó en mayo de 2018 por presuntamente enriquecerse mediante extorsión, lavado de dinero y malversación, y su hermano José David Cabello dirigió el Seniat, la agencia recaudadora del Estado, durante dieciocho años, hasta su salida en julio de 2026. También aceptó sin autocrítica la dolarización de facto y la apertura al capital privado que el chavismo adoptó desde 2019, es decir, después de que la hiperinflación pulverizara el salario que decía proteger.
En lo social Cabello encarna el ala cuartelaria del chavismo, no la liberal. El discurso oficial reivindica derechos de las mujeres, de los pueblos indígenas y de la diversidad sexual, pero en más de un cuarto de siglo de gobierno bolivariano Venezuela no aprobó el matrimonio igualitario ni despenalizó el aborto, y Cabello jamás puso su considerable peso político detrás de ninguna de las dos causas. Su registro público, en particular las burlas de tono machista y homofóbico que popularizó en Con el Mazo Dando contra dirigentes opositores, choca con la retórica inclusiva que el partido exhibe en foros internacionales. Al mismo tiempo defiende las misiones sociales y el lenguaje comunitario heredado de Chávez, lo que lo aleja del conservadurismo religioso clásico de la derecha regional y lo deja en una posición ambigua, más tradicionalista por cultura militar que por doctrina.
Desde el ministerio de Interiores, Cabello controla la Policía Nacional Bolivariana y el Cicpc, y fue la cara visible de la Operación Tun Tun que siguió a las elecciones del 28 de julio de 2024, con más de dos mil detenidos, decenas de muertos y un sistema explícito de delación vecinal. Esa ofensiva llegó después de que el Consejo Nacional Electoral proclamara ganador a Nicolás Maduro sin publicar las actas, mientras la oposición difundía copias que daban una victoria amplia a Edmundo González Urrutia. Respaldó la ley de fiscalización de organizaciones no gubernamentales sancionada en agosto de 2024 y la Ley contra el Fascismo impulsada ese mismo año, normas que criminalizan la disidencia y estrangulan el financiamiento externo de la sociedad civil. Su programa semanal Con el Mazo Dando funciona desde 2014 como un tribunal televisado donde nombra a periodistas, activistas y dirigentes, varios de ellos detenidos poco después de aparecer allí. Participó en el golpe de 1992, ocupó fugazmente la presidencia en abril de 2002 y ha construido su carrera sobre la premisa de que la revolución no puede perder el poder, un principio que en la práctica ha desplazado a cualquier contrapeso institucional.
El nacionalismo de Cabello es militar y antiimperialista antes que identitario. Ha hecho de la soberanía frente a Estados Unidos el eje de su discurso, respaldó con entusiasmo el referendo de diciembre de 2023 sobre el Esequibo y la creación del estado Guayana Esequiba en 2024, y siguió en el gabinete que denunció como una invasión la operación estadounidense del 3 de enero de 2026 que terminó con la captura de Nicolás Maduro. Ese soberanismo convive con una dependencia externa incómoda: asesoría cubana en inteligencia y registro civil, crédito y armamento rusos, intermediación iraní para refinar combustible y venta de crudo con descuento a compradores chinos. La acusación del Departamento de Justicia estadounidense de marzo de 2020, que lo vincula con envíos de cocaína coordinados con las FARC colombianas y que él niega, abre otra grieta en el relato de la patria intocable, porque describe la cesión de facto de territorio fronterizo a un actor armado extranjero. Como buena parte del chavismo, su nacionalismo se define por el enemigo que denuncia más que por un proyecto de nación cerrado a las alianzas internacionales.
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